martes, 15 de octubre de 2024

FINDE EN SORIA II

Pues aquí seguimos con el relato de nuestro viaje a Soria, ya les advertí a los viajeros que había que madrugar, que no se liaran mucho por la noche. A las ocho y media les quería desayunando, pues quedaba el plato fuerte para la mañana del domingo, Ramón nos bajaría en bus hasta la ribera del Duero y allí nos quedaban tres actividades que no había que perderse, la visita al claustro de San Juan de Duero, nuestro concurso estrella "Un, dos, tres ...responda otra vez" que queremos que ya de paso sirva de homenaje a su presentadora Mayra Gómez Kemp recientemente fallecida, y por último el paseo y la visita de la ermita de San Saturio.
El desayuno no defraudó, era contundente, yo insistía en que luego había mucha actividad, que el paseo por el Duero es largo.
En primer lugar visitamos el Claustro.

Es seguramente el más original de cuantos podamos observar por estas tierras, bueno primero decir que el monasterio del que formaba parte ya desapareció hace siglos, estuvo absolutamente abandonado y engullido por la vegetación, musgos y líquenes y actualmente podemos observar los arcos ya restaurados. 

Dicho monasterio perteneció a una de las órdenes militares, en este caso a los Caballeros Hospitalarios de San Juan de Jerusalén; de ellos cuenta la tradición que fueron llamados, junto con los templarios que se asentaron en San Polo, por el rey de Castilla con objeto de defender la ciudad ante un eventual avance de las tropas almorávides desde el sur, para ello deberían apoyar a los caballeros de los Doce Linajes, pero parece ser que hubo entre unos y otros una tremenda rivalidad. Lo cuenta muy bien Bécquer en su leyenda "el monte de las ánimas", a ella os remito, (la acabo de leer en un libro que me han regalado recientemente 😉).
Volviendo a la parte artística del claustro, la originalidad le viene de la variedad de arcos, ya que además de los chaflanes, que son diferentes, cada uno de los cuatro laterales presenta una tipología distinta, arcos románicos sobre columnas pareadas, otros túmidos sobre haces de cuatro columnas, apuntados sobre pilastras acanaladas que se entrecruzan y por último cruzados que dejan uno sin apoyo en el centro. Tal variedad hace que hayan corrido ríos de tinta sobre el origen, que si de Oriente, que si de Italia, de Al Andalus, o tal vez un poco de cada...🤷
Puedes hacer entre ellos fotos verdaderamente increíbles.

No debes marcharte sin entrar al interior del templo, donde hay un par de templetes, uno a cada lado del ábside, con unos relieves románicos  buenísimos.
Seguro que reconocéis la siguiente escena:

Tuvimos la suerte de que nos explicaran el significado de alguno de ellos. Una pasada...🤩.
La siguiente actividad la realizaríamos allí cerquita, hay un pequeño parque con la escultura de Bécquer y fue ese el lugar elegido para montar nuestro concurso estrella Un, dos, tres, ...responda otra vez, que salió genial.

Todo el mundo desempeñó fielmente su papel:
Las tacañonas iban estupendas, con sus sombreros y cencerros.

Las secretarias con sus gafitas y pañuelos.

Los concursantes lo hicieron realmente bien.

La presentadora, genial.

Grabamos algunas actuaciones, que no me he atrevido a subir por si "hubiere reticencias" 😉, pero he de reconocer que he vuelto a reirme un montón escuchándolas de nuevo.
El público animó muchísimo, daban pistas de lo más ocurrentes a los concursantes, menudo pitote montamos. Los transeúntes se paraban un rato a mirar de lo animada que estaba la cosa.

Hubo escaparate, con los regalos tradicionales, repartimos, apartamento, viaje, coche y calabaza, además de otros muy prácticos y de una gran valía.

Los concursantes que quedaron peor situados se han quedado con ganas de revancha. Habrá que repetir en otra ocasión.
Y después todavía quedaba el plato fuerte, el paseo por la ribera del Duero, entre chopos y álamos, hasta San Saturio.

Este santo que al parecer pudo ser un noble visigodo que se retiró a vivir a una cueva junto al Duero después de haber repartido sus posesiones entre los pobres, debió vivir allá por el siglo VI. 

Pasando el tiempo se fue asentando en Soria la devoción a este hombre que subió a los altares en el Siglo XVIII, de entonces debe datar la construcción de tan original ermita, que vemos actualmente sobre la roca, y que tiene como obra cumbre unas pinturas "al fresco" realizadas  por el taller de Juan Zapata entre 1704 y 1708 en muros y bóveda, y que tuvisteis la suerte de ver recientemente restauradas.

Yo estaba abajo esperando y todo el que salía venía encantado diciendo lo mucho que les habían gustado.
Para finalizar nos esperaban dos maravillosas lecturas, el famoso " río Duero, río Duero" de Gerardo Diego y "San Saturio" de Machado, lograron de nuevo emocionarnos.


Por una pasarela de madera, junto al río, disfrutando del inicio de la otoñada, volvimos paseando al bus.

Tomamos un vinito, comimos con los amigos e hicimos las últimas compras, la mantequilla, la lotería, etc... y a las cinco salimos para casa, con el móvil lleno de fotos, con un montón de aventuras y anécdotas que contar y el corazón prendado de esta pequeña y recoleta ciudad castellana.❤️


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