Volábamos sobre Camboya cuando caía la tarde, desde el aire parecía que había pocas aldeas y muy pequeñas, no se veían apenas luces, tras viajar por un país tan densamente poblado como es Vietnam, con 303 habitantes/km2, Camboya con sus 93 habitantes/km2 parecía casi desierto.
Lo primero que llama la atención al aterrizar, en los carteles del aeropuerto, es el alfabeto con que se escribe el idioma jemer. Tiene su origen en lenguas antiguas, emparentadas con el sánscrito, lengua muerta del Indostán similar a nuestro latín. Culturalmente tienen un sustrato hindú, así como el vietnamita lo tiene chino.
Os dejo un enlace con un resumen de Historia de Camboya para salir del paso.
Cuando salimos del aeropuerto era ya de noche y todo parecía muy desangelado, había pocas luces, el guía hablaba un español macarrónico y había que hacer un gran esfuerzo por entenderle. En fin, que ya veríamos como se desarrollaban los acontecimientos 🤷. No sabíamos si pararnos a cenar camino de Siem Reap o llegar a nuestro destino, instalarnos en el hotel y salir después. Optamos finalmente por lo segundo.
Llegando a Siem Reap se veía ya más luz, más gente y más animación.
Nos alojamos en el Lotus Blanc Resort, muy recomendable tanto por sus instalaciones como por su personal... super amables😊.
Para ir al centro a cenar coges un tuc tuc por tres dólares, cabemos tres o cuatro pasajeros en ese pequeño vehículo motorizado, es muy práctico. Nos recomendaron un precioso restaurante, con música en directo, un poco caro, pero cenamos muy bien.
El día no daba para más, observar a esta ciudad, la más turística del país desde nuestro tuc tuc y a dormir, al día siguiente nos esperaban los Templos de Angkor.
20/09/2024, día 10, ANGKOR THOM
Lo primero, recordar que el Imperio jemer se extendió por Camboya y los países limítrofes entre los siglos IX y XV, Angkor fue la capital, hoy Siem Reap (Nom Pen es la de país), aquella civilización dejó una enorme riqueza arqueológica y cultural que sirven de inspiración del actual pueblo jemer. Hasta la bandera de la nación lleva impresa la imagen del templo principal.
Yo, que he estudiado Historia del Arte, nunca escuché en las aulas nada de esta impresionante civilización, te das cuenta de que efectivamente tenemos una percepción del mundo europacentrista, para nosotros los grandes pueblos de la antigüedad fueron los que bordearon el Mediterráneo, nunca se nos ha ocurrido pensar que hubiera habido civilizaciones de tal envergadura en la otra punta del mundo.
Randa, que así se llamaba nuestro guía y al que poco a poco fuimos entendiendo mejor, vino a buscarnos con el bus y nos llevó a una especie de centro de recepción de visitantes, donde nos hicieron una foto y un carnet para poder pasar a la zona arqueológica, como no llovía empezamos por el templo más grande:
ANGKOR WAT
Nos bajamos del autobús y caminamos un poquito por un paseo entre árboles enormes, de repente ves al fondo de la senda la silueta del templo, la enorme mole de piedra se recortaba contra el gris del cielo y el verde de la selva, fue una imagen inolvidable, ¡impresionante!
Según nos íbamos acercando nos hacíamos una idea de sus extraordinarias dimensiones.
Se inició su construcción bajo el reinado de Suyavarman II en el siglo XII, y se considera la mayor estructura religiosa del mundo. Es un templo hinduista, aunque en su día fue también palacio real y que a diferencia de los demás nunca fue abandonado y pasaría a ser, con el paso de los siglos, monasterio budista.
Como hay varios recintos internos y muchas escaleras yo me rendí a la evidencia, y supe que no podría verlo por dentro, me dolió en el alma, pero decidimos que Jose y yo esperaríamos al grupo fuera, por el lado contrario.
Dejo aquí unas fotos que tomaron los que sí entraron:
Si os dais cuenta son estructuras adinteladas, sin arcos ni bóvedas.
El templo, como dije anteriormente es hinduista, dedicado a Vishnú, con forma de templo monte, representando el Monte Meru, donde moran los dioses según la mitología hindú; en el recinto interior se elevan 5 torres con forma de flor de loto y al exterior está rodeado por un lago, en el cual se refleja el verde de la selva y estas estructuras pétreas.
Las paredes del templo están decoradas con frisos en bajorrelieves muy bien conservados, con figuras entre las que destacan las diosas y las apsaras o bailarinas celestiales, los hay también con motivos geométricos y vegetales.
Nosotros les esperamos junto al lago, como tardaron varias horas en hacer la visita aproveché para caminar hacia la puerta de acceso al recinto, salí y encontré un segundo lago, este sí, mucho más grande que el interior y que tenía pinta de bordear todo el perímetro, que son 5,5 km. Se accede por una pasarela sobre dicho lago adornada con sendas balaustradas, una a cada lado, en forma de serpiente con 5 ó 7 cabezas de cobra y que se llama naga, es uno de los iconos del arte jemer.
Yo no salía de mi asombro, por la espectacularidad de lo que veía y por las dimensiones. Estuve observando a la gente, muchos escolares y estudiantes de secundaria, muchos turistas de las más diversas nacionalidades, chicos y chicas con el típico traje camboyano posando para reportajes de fotos... Imaginaba como debía ser para alguien del siglo XIII entrar ahí por vez primera. Siempre pienso este tipo de cosas porque si nos impresiona a nosotros que estamos viendo imágenes de cualquier parte del mundo a diario en nuestras pantallas, qué sería entonces cuando no existía la forma de reproducir imágenes y menos difundirlas...
Lo que ves te deja verdaderamente extasiado🤩🤩🤩.
Cuando nos reunimos con el resto del grupo, se abrieron los cielos y saliendo del recinto nos pilló una chupa de agua impresionante. Randa nos azuzaba, porque para poder cumplir el programa había que ver otro templo antes de comer, lloviera, tronase o cayeran chuzos de punta. Y si creíamos que ya lo habíamos visto todo esa mañana en cuanto a belleza y espectacularidad, nos esperaba un antiguo monasterio completamente diferente a lo visto hasta ese momento, y es que íbamos a descubrir el más cinematográfico de todos, TAPROHM:
Este templo, mucho más pequeño que el anterior, y que se extiende en horizontal y no en forma piramidal, tiene un encanto especial porque los arqueólogos franceses que lo redescubrieron en el siglo XIX, cuando trabajaban en toda la zona, decidieron dejarle tal y como lo encontraron, es decir, engullido por la jungla, es por tanto la mezcla entre arquitecturas antiguas y las enormes raíces de los árboles que las estrangulan, lo que hace al lugar tan atractivo para ambientación de pelis de aventura. En 2001se rodó aquí Tomb Raider, con Angelina Jolie como protagonista y esto hizo que Camboya se convirtiera en un destino turístico de lo más solicitado y este templo en un imprescindible si viajas hasta aquí.
Son tantos los turistas que quieren hacerse una foto en el escenario donde la protagonista de la peli se peleaba, que suelen formarse grandes colas, nos contó Randa. Nosotros tuvimos mucha suerte, había muy poquita gente, pudimos recorrerlo muy tranquilamente, pasear entre las ruinas y hacernos montones de fotos.
Yo he de confesar que no he visto la peli, a mi me recordaba más bien a las ambientaciones de "Indiana Jones y el templo maldito", en cualquier caso tiene ese aura de misterio de las antiguas civilizaciones engullidas por el tiempo y por la vegetación.
Fue mandado construir o reformado en tiempos del rey Jayavarman VII y es del mismo estilo que Bayón que veríamos a continuación. Randa sabía el lugar exacto donde había que hacerse la foto, nos enseñaba los relieves (que aunque no son tan espectaculares como los de Ankor Wat, son de muy buena factura también), nos mostró uno que tiene un animal con una forma parecida al tiranosaurius rex, y a nosotros nos hizo recordar al astronauta de la catedral de Salamanca y nos dio montones de datos de toda índole históricos, espirituales, filmográficos, etc...
Y desde aquí a comer, también aquí, en Camboya, nos llevaron a un restaurante típico que nos gustó, la comida a mi me parece que difiere poco de la vietnamita.
A la entrada, había mucha gente intentando vendernos cosas, nos llamó la atención que también niños, cosa que no habíamos visto en Vietnam y así se lo hicimos saber a nuestro guía. Nos dijo que los niños asisten al cole en distintos turnos, que la enseñanza es gratuita pero no obligatoria. No nos gusta que los padres exploten la pena o lástima que a los occidentales nos da ver a niños vendiéndote un imán, pensamos que deberían estar en clase, o si no es su turno, jugando con otros niños que es lo que toca a esta edad.
Después de comer vimos BAYÓN, una piensa que igual te vas a cansar de templos, nada más lejos de la realidad porque son diferentes y todos preciosos.
Este concretamente es conocido como el templo de las caras, ya que en las muchas torres que tiene, se conservan 37 pero se cree que pudo haber hasta 54, se distinguen enormes caras, cuatro por torre, así que echa cuentas.
Fue construido durante el reinado de Jayavarman VII, y no se sabe si las enigmáticas caras son de dicho rey o el representado es Buda. La rama mahayana del budismo y el hinduismo fueron las dos religiones en pugna durante el Imperio jemer.
Además de los rostros sonrientes hay que destacar los relieves que decoran el templo y que son verdaderamente excepcionales, con temas mitológicos, de la vida cotidiana y de batallas.
Mientras mi grupo subía a las torres, yo tuve un tiempo precioso para observar detenidamente algunos de ellos y no salía de mi asombro observando en un friso un desfile de un ejército, con elefantes incluidos, con todo tipo de detalles y una magnífica ejecución. Se necesitarían varias horas para visitar este templo, que está en el centro del complejo Angkor Thom pero aún nos quedaban dos lugares por visitar que nos dejarían sin habla:
La TERRAZA DE LOS ELEFANTES, un espacio habilitado para desfiles militares con una tribuna desde donde el rey pasaba revista a sus tropas, y que está decorada todo en derredor con figuras de elefantes, las primeras en bajorrelieve y más adelante casi en bulto redondo, y tanto, que te podías colocar bajo su trompa.
Seguidamente está situada la TERRAZA DEL REY LEPROSO, en un pequeño montículo se encuentra una figura masculina, puede ser un personaje real, un rey, un buda,..., está sentado, en una mano le faltan los dedos y quizás por esa razón le llaman desde antiguo el "rey leproso", aunque debe ser solo producto de la erosión. Hay otras muchas teorías sobre el nombre y quién es el representado que no voy a contar aquí por evitar un discurso prolijo.
Tiempo después de abandonados los templos los lugareños seguían depositando flores junto a él. En el siglo XIX, cuando los arqueólogos franceses excavaron debajo, encontraron galerías de relieves que les dejaron sin habla, un Monte Meru hinduista ahí debajo, toda una corte celestial además de nagas de 5, 7 y hasta 9 cabezas. Se cree que se construyó durante el reinado de Jayavarman VII, o quizás algo después, está también dentro del recinto de Angkor Thom, y no puedes venirte sin visitarlo.
A la salida de Angkor Thom, nos detuvimos en una de sus 5 puertas de acceso. Es una entrada con foso y pasarela cuya balaustrada está decorada con los dioses del bien y el mal del panteón hinduista, una fila a cada lado. ¿Qué sentiría en el siglo XII un emisario extranjero que accediese por primera vez🤔?
Con ese atracón de arte y belleza nos fuimos para el hotel. Esa noche salimos a cenar a Pub street, una zona de marcha y turisteo muy animada.
Es una pena la edad y el estado físico con que he podido viajar a tan exóticos lugares, ya que una llega tan derrengada a la noche que es cenar y tenerme que ir a dormir para recuperar lo mínimo para enfrentar el siguiente día.
21/09/2024, día 11, VISITA AL LAGO TONLE SAP.
Lo primero era acercarnos al lago Tonle Sap que es en realidad el río Mekong que en época de lluvias inunda una extensa llanura, el agua sube tanto que cubre un montón de aldeas de la zona, bueno mejor dicho, no las cubre ya que las gentes que viven ahí han construido sus viviendas sobre unos altísimos pilares de forma que cuando sube el nivel ellos se quedan ahí arriba y se mueven en lanchas de motor o botes de remo.
Estas casas o palafitos están realmente preparadas para este clima con estación de lluvias y de sequía, una pasada. Es lo más auténtico que yo he visto en mucho tiempo.
Nosotros recorrimos un buen tramo del lago observando la vida de las gentes. Nos resultó interesantísimo y de lo más pintoresco, yo diría que es otra de las cosas de Camboya que no te puedes perder.
De vuelta teníamos programada la visita a dos templos más, decidimos hacerlo todo antes de comer para poder tener después la tarde libre.
BANTEAY SAMRE:
He leído muchas cosas sobre este precioso templo, pero a destacar que es del mismo estilo que Angkor Wat y posiblemente también del reinado de Suryavarman II, siglo XII, pero mucho más pequeño.
Tiene dos recintos con las típicas torres en forma de flor de loto sobre terrazas y fosos entre los recintos. Fue dedicado a Shiva y los relieves nos cuentan las hazañas de este dios hindú, basados en la tradición Ramayana (que son los textos sagrados del hinduismo). Hay cuatro puertas de acceso orientadas a los puntos cardinales, tanto estas entradas como las del recinto interior son adinteladas y tienen sobre el cargadero una especie de peinetas, con decoración vegetal que a mi me parecieron preciosas.
Otra de las cosas más interesantes del templo es que al estar un poco más alejado, a 25 km de Siem Reap, hay muchos menos turistas y puedes disfrutarlo calmadamente.
Desde aquí nos fuimos a BANTEAY SREY, de camino vimos a los famosos búfalos de agua, metidos literalmente hasta las orejas en charcas, comiendo plácidamente.
Volviendo al templo, es otra maravilla, quizás el que más me gustó. De arenisca rojiza, también con relieves preciosos ya que esa piedra permite tallar con un detallismo inusual, se conservan además esculturas de bulto redondo, los frisos invitaban a contemplar el detalle, con razón lo han calificado como "la joya del arte clásico jemer".
Se levantó durante el siglo X y dicen que fue construido por y para mujeres. Es posible que fuera una especie de convento de monjas.
Y ya desde aquí nos marchamos a comer, yo llevaba más hambre que "los pavos de Manolo", llegamos a un restaurante que era una construcción en madera muy chulo, qué rica la cerveza y qué buenos me supieron comida y descanso.
Y desde ahí al hotel. A mi me dio tiempo a nadar en la piscina un rato, estuve sola disfrutando del atardecer.
Finalmente descargó una tormenta, y aún llovía cuando salimos a cenar. Esa noche fuimos a un buffet libre con el objeto de ver danzas típicas camboyanas, siempre dudas si apuntarte a estos sitios que a priori parecen una turistada, pero había que verlo, la música y las danzas son tan exóticas y los trajes tan coloridos con complementos a base de brazaletes y coronas doradas que son en sí un festival de color.
Salimos contentos con cena y espectáculo.
22/9/2024, día 12, SIEM REAP/BANGKOK
Y ya llegó el día de la despedida, el avión que nos llevaría de Siem Reap a Bangkok salía por la tarde, he de confesar que estuve tentada de decirle a las chicas que si cogíamos un tuc tuc y nos íbamos a ver amanecer a Angkor Wat, pero fui realista y me tiraron para atrás dos cosas: una, la gran probabilidad de que las nubes no permitieran ver la salida del sol, como ocurrió en la Bahía de Lan Ha y la segunda cuestión es que amanece sobre las cinco de la mañana, y ese día iba a ser larguísimo, de hecho serían dos días hasta llegar a Madrid después de hacer transbordo en Bangkok y Doha.
Por ello desayunamos tranquilamente y nos acercamos al mercado a pasar la mañana y hacer las últimas compras, aquí mis amigas querían las telas tan bonitas con que se confecciona el típico traje camboyano.
Volvimos a comer a Pub Street, de ahí a por nuestras maletas al hotel. Nos despedimos del personal del Lotus Blanc, subimos al bus con Randa que venía a decirnos adiós al aeropuerto. Como siempre hago con los guías le pregunté que dónde había aprendido español, me dijo que buscaba un preparador de alemán y no lo encontró, por contra conoció a alguien que enseñaba español y se apuntó. Habla un español muy rudimentario, sin tiempos verbales que te cuesta seguir en el primer momento, pero al día siguiente ya le coges el tranquillo y comienzas a entenderle. Me parece impresionante el poder de comunicación que tiene para, con tan pocas palabras como maneja, ser capaz de transmitirte tal cantidad de datos e ideas. Muchas gracias, Randa, por haber hecho el esfuerzo de aprender una lengua tan extraña para ti y con tan pocos medios. Aprovecho para indicar que se necesita un Instituto Cervantes en Camboya.
No he contado anteriormente que camboyanos y vietnamitas no se caen bien, se critican entre sí. Debe ser la tónica general entre países limítrofes 😊.
Creo que Camboya es un país tan interesante que daría él solo para un viaje, pensad que hay más de doscientos templos, pintorescas aldeas flotantes, la capital Nom Pen y otras interesantes ciudades y playas paradisíacas al sur. Nosotros celebramos el haber decidido incluir a la nación jemer en nuestro viaje, aunque fueran tan solo tres días.
He aprendido mucho en este viaje; mucho, mucho, y traigo deberes para seguir aprendiendo de tan lejanos y exóticos países.
I ❤️ for ever 🇻🇳🇰🇭 ☺️☺️
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